EDITORIAL / Crisis migratoria en Ceuta y principio de precaución (II)
ADS publicó en su Blog un artículo editorial el 16 de agosto con motivo de la masiva avalancha de inmigrantes en Ceuta a finales de julio sorteando la frontera española -y de la Unión Europea- entre Marruecos y España, principalmente a nado, a través del mar. En los primeros días de agosto el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, INGESA, “activó” el nivel 1 del Plan de Catástrofes en el Hospital Universitario de Ceuta. INGESA depende del Ministerio de Sanidad, especialmente para gestionar las prestaciones sanitarias en las ciudades de Ceuta y de Melilla y asegurar en ellas el normal funcionamiento de sus servicios.
La situación en Ceuta sigue siendo crítica desde el punto de vista asistencial, según afirma el Presidente del Colegio de Médicos de la ciudad autónoma, el Dr. José Enrique Roviralta. Por su parte, el médico forense y director del Instituto de Medicina Legal de Ceuta, Manuel Aparcero, quien estuvo de guardia en la playa del Tarajal el día de la invasión, el 30 de julio, señala que el 19 de agosto había 88 cadáveres, de los que solo seis habían podido ser identificados, aunque no reclamados todavía. Es más, uno de ellos, trasladado a la frontera, fue rechazado por Marruecos y devuelto a España.
A pesar de que más de 48.300 personas, según RTVE, regresaron a Marruecos, en Ceuta se encuentra aún un número indeterminado que, según fuentes diversas y no oficiales, alcanzan entre 4.000 y 15.000 de los llegados ilegalmente. El Ministerio del Interior cifra en 2.168 el número de menores de edad identificados por la Policía Nacional en Ceuta a 18 de agosto. El 19 se dio a conocer que el Gobierno “preparaba” el traslado a la península de 500 mujeres menores migrantes no acompañadas. El 20 de agosto la playa de El Trampolín de Ceuta fue desalojada para iniciar su limpieza, y el realojo en un campamento al efecto, pero, al regresar centenares a la playa, las tareas de retirada de basuras y de saneamiento se suspendieron, de forma indefinida, por motivos de seguridad.
En lo referente al control epidemiológico en este momento no se tienen las cifras oficiales, pero se han informado brotes de sarna, infestación producida por el Sarcoptos Scabei, transmitida por contacto directo, prendas de vestir o ropa de cama. Ha afectado a agentes de policía y militares y a migrantes.
Pueden aparecer casos de tuberculosis, de diarreas por infecciones gastrointestinales, de malaria y otras enfermedades virales, microbianas y parasitarias, aparte de las crónicas que puedan tener un número indeterminado de personas.
Los principales organismos españoles y de la UE que han de trabajar e investigar en la solución de la crisis son:
. El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, dependiente del Ministerio de Sanidad.
. Los integrantes de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica,
. El Centro Nacional de Epidemiología del Instituto Carlos III, y
. El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, que ha de informar de la situación y de medidas concretas para que este grave problema epidemiológico se reconduzca para garantizar la seguridad de la ciudadanía
. Agencia de Asilo de la UE (EUAA), constituida con arreglo al Reglamento (UE) 2021/2303 del Parlamento Europeo y del Consejo, que asiste a los Estados miembros en la aplicación de la legislación comunitaria en materia de protección internacional, y proporcional soporte técnico, operativo y legal, sin suplantar a las autoridades nacionales en el mantenimiento de sus competencias.
Por su parte, el Fondo de Solidaridad de la UE (FSUE) concede ayuda financiera directa a regiones europeas que sufren emergencias sanitarias (debería reconocerse la de la ciudad de Ceuta).
Parece obvio que en esta crisis migratoria sufrida en Ceuta las autoridades, los recursos y la capacidad de gestión de España, se ven desbordadas y hay un riesgo elevado de que se agrave aún más. España no puede hacer frente por sí sola a esta llegada masiva, incesante, de inmigrantes desde Marruecos a Ceuta.
La mejor forma de hacerle frente de una forma eficiente, acorde con el Derecho de la UE y con el respeto a los derechos humanos, es aceptar el hecho de que el gobierno de España tiene que solicitar la colaboración de la UE. Por otra parte, esta invasión al afectar a España afecta y concierne a la UE.
También se debe invitar al Reino de Marruecos a que participe en los procesos de resolución de la crisis, primero, por ser parte directamente afectada y concernida, y, después, porque muchos de los migrantes, los vivos y los muertos, son ciudadanos suyos o que han pasado por su territorio sin control alguno.


